Gonzalo Mejía es, sin dudas, un visionario. Su vida ha estado marcada por la disciplina, la diplomacia y una profunda vocación de servicio al deporte.
Su nombre quedará inscrito entre los inmortales, no solo por sus hazañas en la cancha, sino por su incansable labor como dirigente y propulsor del tenis en el país.
Como atleta inició compitiendo desde las categorías juveniles hasta alcanzar la selección nacional de mayores. Fue protagonista en torneos internacionales desde finales de los años cincuenta, ganando de manera consecutiva los campeonatos nacionales de Venezuela en sencillos y dobles entre 1959 y 1962. Su gran vitrina de debut fue en los XII Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 1974.
En 1977 defendió los colores patrios en softbol, durante el Campeonato Centroamericano y del Caribe celebrado
en Ciudad de México. Esa versatilidad le abrió puertas en el ámbito dirigencial.
Entre 1975 y 1981 ejerció como vicepresidente y presidente de la Asociación de Tenis del Distrito Nacional, y más tarde escaló a la presidencia de la Federación Dominicana de Tenis, cargo que ocupó entre 1984 y el 2000Desde allí transformó la disciplina.
Fue director de Copa Davis cuando el país albergó por primera vez una eliminatoria en 1989.
Llevó a la selección nacional femenina a la Fed Cup en 1990.
Encabezó la organización de los Satélites de Tenis Profesional en República Dominicana durante toda una década.
En 1992, bajo su gestión, el país fue sede de la Asamblea General Anual de la Federación Internacional de Tenis en Casa de Campo, con delegados de 100 naciones. Un hito sin precedentes.
Gonzalo representó a la República Dominicana en múltiples escenarios internacionales: Juegos Panamericanos (San Juan 1979, Caracas 1983, Indianápolis 1987, La Habana 1991 y Mar del Plata 1995) y Juegos Centroamericanos y del Caribe (Santiago 1986, México 1990, Ponce 1993 y Maracaibo 1998). Además, fue director técnico de torneos de tenis en esas mismas justas, consolidando al país como actor relevante en el deporte regional.
Su mayor logro institucional llegó en 1988, cuando consiguió que la Federación Dominicana de Tenis fuese aceptada
como miembro pleno de la Federación Internacional. También fue fundador y primer secretario de la Confederación
Centroamericana y del Caribe de Tenis (Coccat) en 1982, redactó sus estatutos en 1992 y fue elegido en tres ocasiones como secretario de la Confederación Panamericana de Tenis.
Su amplia hoja de servicio al deporte incluye una vasta producción como escritor, siendo uno de sus principales aportes la redacción del Proyecto de Ley General del Deporte, en 1996.
En “El Deporte Dominicano y su Entorno”, libro del cual lleva dos partes y trabaja en la tercera, recoge la historia integral del deporte dominicano.
Redactó los estatutos del Comité Olímpico Dominicano, lo que le permitió adquirir personalidad jurídica. Autor de los estatutos e incorporación del Comité Organizador de los Juegos Panamericanos Santo Domingo 2003.
Revista Ceremonial 59
2025











